Pasaban pocos minutos de la una de la tarde de un día de septiembre de 2017 cuando un terremoto sacudió el estado mexicano de Puebla. Numerosos edificios de urbes como Ciudad de México, Morelos y Puebla se convirtieron en escombros. Materiales que daban forma a viviendas, colegios u hospitales pasaron a ser, en cuestión de minutos, un montón de residuos.
En situaciones como la vivida en México, la minería urbana, el reciclaje y la reutilización se presentan como una oportunidad para dar una segunda vida a los materiales y facilitar la reconstrucción de la ciudad. Entidades como el Centro Avanzado de Reciclaje Eficiente (CARE) reintroduce en el mercado mexicano los materiales, muchas veces de la construcción, que antes terminaban en el vertedero, sin una segunda vida.
El reciclaje y la reutilización de los materiales puede jugar un papel fundamental a la hora de descarbonizar el sector de la construcción. También puede favorecer la transición hacia un sistema más sostenible. Los desafíos, hoy, están más ligados a la realidad de los mercados que al desarrollo de las tecnologías y los métodos que ya hacen posible los procesos.
El camino para reciclar y reutilizar los materiales de construcción
El principal motivo para integrar materiales reciclados en el ámbito de la construcción es reducir el impacto que este sector genera sobre el medioambiente. “Este impacto es importantísimo. Entre otras cosas, porque para fabricar los materiales se consume muchísima agua, energía y materias primas”. Así lo señala Mercedes del Río Merino, catedrática de Construcción en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

“También se generan muchos residuos durante todo el ciclo de vida de los edificios, sobre todo en las labores de reforma, rehabilitación o demolición. Es muy importante empezar a entender que ese residuo se puede convertir también en materia prima y no solamente acabar en el vertedero. Es la idea que estamos trabajando ahora mismo en el sector y que tiene mucho que ver con la economía circular”, añade Del Río.
De acuerdo con la catedrática de la UPM, actualmente se están realizando un gran número de investigaciones y proyectos, muchos integrados en el ecosistema de las tecnologías limpias (‘cleantech’), para avanzar en el reciclaje y la reutilización de estos materiales. Uno de los materiales de la construcción al que más se presta atención es al cemento, debido a que los complejos procesos para fabricarlo tienen una altísima huella de carbono.
En esta búsqueda de métodos para reciclar el cemento, ha llamado la atención un reciente estudio realizado por la Universidad de Cambridge. Un grupo de investigadores ha desarrollado un método que usa los hornos de arco, utilizados para reciclar el acero, para reciclar simultáneamente cemento. Esto es interesante porque el cemento es un componente del hormigón cuyo procesado consume muchísimo carbono.
“Los investigadores descubrieron que el cemento usado es un sustituto eficaz del fundente de cal, que se utiliza en el reciclaje de acero para eliminar impurezas y que normalmente termina como un producto de desecho conocido como escoria. Pero al reemplazar la cal con cemento usado, el producto final es cemento reciclado que puede usarse para hacer concreto nuevo”, explican desde la Universidad de Cambridge.
El método, que los propios investigadores consideran “un milagro absoluto”, podría servir para encontrar una forma rentable de reducir las emisiones del cemento y al mismo tiempo satisfacer la demanda global.
Al del cemento se unen otros métodos e iniciativas para hacer posible el reciclaje y la reutilización de ladrillos, acero, vidrio, escombros y otros restos de la demolición. “Cuando se fabrica un ladrillo, por ejemplo, hay sobrantes por falta de calidad, excesos que actualmente ya se están reincorporando a la propia cadena de fabricación”, explica Del Río, para añadir que actualmente el reto está en reducir la cantidad de energía utilizada en estos procesos.

