En una jornada clave para el futuro de la Estación Espacial Internacional, los astronautas de la NASA, Jessica Meir y Chris Williams, realizaron una caminata espacial que marcó el regreso de este tipo de misiones estadounidenses tras más de un año.
Durante aproximadamente ocho horas, ambos especialistas trabajaron en el exterior de la Estación Espacial Internacional con el objetivo de preparar la instalación de nuevos paneles solares, diseñados para aumentar la capacidad energética del laboratorio orbital.
La operación inició a las 8:52 de la mañana (hora del Este), cuando los astronautas salieron por la esclusa de aire Quest y se dirigieron al lado izquierdo de la estructura principal de la estación, donde llevaron a cabo maniobras de ensamblaje.
En ese punto, instalaron un soporte que permitirá, en una próxima misión, colocar un panel solar avanzado del tipo iROSA, considerado más eficiente que los sistemas actuales.
Este nuevo equipo formará parte del programa de modernización energética que comenzó en 2021, y será el séptimo de un total de ocho paneles previstos para optimizar el funcionamiento de la estación.
A diferencia de los modelos tradicionales, estos paneles cuentan con tecnología que les permite desplegarse sin necesidad de motores, utilizando la energía almacenada en su estructura para extenderse completamente —hasta alcanzar cerca de 19 metros de longitud— en apenas seis minutos.
La caminata espacial representa un paso importante en los esfuerzos por mantener operativa y eficiente la Estación Espacial Internacional, considerada uno de los principales laboratorios científicos fuera de la Tierra.

