Cada año, el reparto de utilidades representa uno de los ingresos adicionales más esperados por millones de trabajadores en México. Esta prestación reconoce la participación de los empleados en las ganancias obtenidas por las empresas donde laboran y está respaldada por la legislación laboral del país.
De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el reparto de utilidades consiste en distribuir una parte de las ganancias generadas por una empresa o patrón durante el ejercicio fiscal anterior. El objetivo es que los trabajadores reciban una compensación económica derivada del crecimiento y resultados del centro de trabajo.
Sin embargo, no todos los empleados participan automáticamente en este beneficio. Para tener derecho al pago, es necesario que la empresa haya reportado utilidades en su última declaración fiscal y que el trabajador haya laborado al menos 60 días durante el año correspondiente.
La normativa también contempla algunos casos en los que no aplica esta prestación. Según lo establecido en la Ley Federal del Trabajo, no participan en el reparto los directores, administradores y gerentes generales, así como las personas que prestan servicios mediante honorarios profesionales, ya que no existe una relación laboral subordinada. Además, las empresas de nueva creación están exentas de repartir utilidades durante su primer año de operaciones.
¿Cuándo recibirán las utilidades los trabajadores en 2026?
El periodo de pago depende del tipo de empleador. En el caso de los trabajadores que laboran para empresas, conocidas legalmente como personas morales, el pago debe realizarse entre el 1 de abril y el 30 de mayo. Por su parte, quienes trabajan para personas físicas, es decir, un patrón individual, podrán recibir este beneficio hasta el 29 de junio.
¿Cómo se calcula el monto que recibe cada trabajador?
El cálculo del reparto de utilidades se realiza mediante un sistema dividido en dos partes. La primera mitad del dinero destinado a los trabajadores se reparte de manera equitativa entre todos los empleados, tomando en cuenta el número de días trabajados durante el año. La segunda parte se distribuye de forma proporcional al salario que cada trabajador percibió en ese mismo periodo.
Las autoridades laborales también recuerdan que este ingreso puede generar obligaciones fiscales. Si el monto recibido por utilidades supera el equivalente a 15 días de salario mínimo, el excedente deberá pagar el impuesto correspondiente conforme a las disposiciones fiscales vigentes.

